
Babilonia nació del sueño de Amalia, una mujer emigrante siria que quiso convertir la comida originaria de su país en una oportunidad de negocio. Junto a su esposo Edmundo Salloum abrió un pequeño local en la ciudad de Maracaibo en 1989; donde los deliciosos platos de su cocina convirtieron rápidamente al restaurante en referente de la comida árabe-siria tradicional.

Edmundo atendía con un don de servicio sin igual, su amabilidad aún es recordada, así como la fuerza con la que esta familia creció de la mano de sus hijos y nietos, viendo cómo la cocina los unía, mientras preparaban y servian sus platos con amor y respeto a sus comensales.

Babilonia creció, cambió de sedes a espacios más grandes, evolucionó, pero siempre mantuvo su esencia intacta. Maracaibo sigue siendo testigo de estos 36 años, con la sede de 5 de julio. Hoy, en Miami, Babilonia continúa esa herencia. El food truck fue el primer paso para reconectar con la comunidad, para volver a tocar memorias, para recordarles a los comensales que los sabores auténticos existen y siguen vivos.
Hoy, en Miami, Babilonia continúa esa herencia. El food truck fue el primer paso para reconectar con la comunidad, para volver a tocar memorias, para recordarles a los comensales que los sabores auténticos existen y siguen vivos.
Ahora, con nuestra nueva casa en Doral, la familia honra nuevamente el legado de Amalia y de Edmundo; la abuela a sus 75 años sigue visitando la cocina, cocinando de vez en cuando, supervisando las recetas y recordando a sus hijas Gema y Marisabel el secreto que nos distingue: “la comida hecha con amor nunca falla”.

